Bienvenido a la tribu 7R,
el hogar del gen aventurero

El gen aventurero es casi tan antiguo como el propio ser humano. Hace más de 50.000 años,
nuestros remotos antepasados se atrevieron a salir del territorio que hoy conocemos como
África y comenzaron a explorar el mundo. Nuestro viaje como especie no ha cesado desde
entonces, siempre expandiendo las fronteras y buscando nuevos horizontes.

Los protagonistas de estas hazañas son personas increíbles que se cuentan con los dedos
de las manos. Cristóbal Colón y su viaje al Nuevo Mundo, la expedición de Magallanes y Elcano,
Amundsen y su llegada al Polo Sur, Edmund Hillary y su ascensión al Everest, los hermanos
Wright desplegando las alas, el pequeño paso de Neil Armstrong, el sueño futurista
de Elon Musk... Y un sinfín de historias por contar que ni siquiera imaginamos.

Si, como nosotros, tienes la sensación de que aún hay muchos territorios que explorar,
infinidad de futuros que inventar y un sinfín de cosas por hacer, puedes sumar tu nombre
a la lista. Hay algo que compartes con ellos: tú también tienes el gen aventurero, una poco
frecuente mutación que empuja a las personas especiales a embarcarse en un viaje disruptor
y apasionante. Bienvenido a la tribu 7R.

El deseo innato de explorar que impulsa a los miembros de este clan es algo que la ciencia
relaciona con la extraña variación de un gen, el DRD4, que interviene en la segregación
de dopamina, el neurotransmisor que nos otorga una agradable sensación de placer
al aprender o conseguir algo nuevo. Es el mensaje químico de recompensa que llega al cerebro
cuando superamos algún reto, ese gratificante subidón del éxito después de un duro
esfuerzo. La clave de la motivación para los pocos que tenemos el gen emprendedor.

Aunque el 20% de la población mundial es portadora, en solo una de cada diez personas
se activa la mutación 7R del gen DRD4. Para estos ‘mutantes’, los niveles normales de dopamina
no son suficientes. Si te atraen el cambio y la aventura, te emociona explorar nuevas ideas,
no tienes miedo al riesgo y eres extremadamente creativo, quizá te cuentes entre los
afortunados mutantes. Si piensas de forma diferente y encuentras soluciones nunca vistas
para resolver problemas comunes, aunque todavía no lo sepas, formas parte de la tribu 7R.
Te mueve el afán por innovar y descubrir la próxima frontera del conocimiento. Pero incluso
tú, como Colón y Magallanes, necesitas herramientas. A ellos les faltaban barcos y astrolabios,
un avión pionero a los hermanos Wright; a Armstrong y Elon Musk, ordenadores
y un cohete. Siempre ha habido mecenas detrás de los que hacen historia.Monarcas y emperadores,
la NASA o inversores privados: hacen falta patrocinadores que apoyen los proyectos visionarios.
Por eso surge la tribu 7R. Queremos ser el pilar sobre el que se levanten las iniciativas de los próximos
exploradores españoles. Queremos allanar su camino y facilitarles los recursos para que sus sueños se hagan
realidad. Queremos ser parte de su éxito y disfrutar con ellos de la recompensa, esa inyección de dopamina
que espolea a las personas con el gen emprendedor.

Bienvenido a la tribu 7R. Pasa y siéntete como en tu casa, pero no te pongas cómodo,
que estamos a punto de partir. Nos vamos a continuar ese viaje colosal que comenzó
hace más de 50.000 años y que, afortunadamente, parece no tener fin.

Nos vemos en Marte y más allá.